Pérdida de peso, ¿lo hacemos bien? (Parte 1)

Debemos entender que no es lo mismo perder peso que perder grasa.
16.02.2016

Uno de los propósitos más deseados es la pérdida de peso. ¿Quién no quiere llegar al verano con ese cuerpo que desea? Obviamente todos queremos eso. Pero desafortunadamente no siempre es posible lograrlo en el tiempo que deseamos. Sí es cierto, que lograr ese objetivo o no, depende de varios factores:

No es lo mismo pretender perder 4 kilos en 5 meses, que pretender perder 15 kilos en el mismo tiempo. Cuanto más tiempo tenemos más fácil resultará perderlos si lo planificamos de forma correcta.

Pero, ¿Por qué al final nos acaba entrando la prisa para perder esos kilos?

Cuando son pocos los kilos que queremos bajar, nos solemos dormir en los laureles pensando que tenemos mucho tiempo, y cuando nos damos cuenta, la semana Santa se nos ha echado encima y muy rápidamente el verano. Entonces nos entra la prisa por bajar esos kilos como sea.

¿Y qué es lo que hacemos? La mayoría opta por la opción de dejar de comer todo lo que debería,  ¿correcto?

En el caso de aquellas personas que quieren perder muchos más kilos, tal vez la consciencia de empezar antes, está mucho más presente en su mente. Suelen empezar con un objetivo claro. Así  que rectifican su dieta y la mayoría empieza a hacer deporte. Son buenos pasos para empezar.

En muchos casos, rectificar la forma de comer (quitar los dulces, la bollería, el pan…) suele tener resultados visibles muy pronto, así que la persona se siente motivada para seguir. Las semanas pasan, el verano se acerca y todavía faltan muchos kilos para bajar.

¿Y qué es lo que hacemos? Comer menos. ¿Verdad?

Solemos caer en el error de creer en que dejar de comer nos ayudará a perder esos kilos de más. Que sea algo que mucha gente haga, no significa que sea lo adecuado y lo correcto.

Volviendo al  objetivo inicial, si nos damos cuenta, la realidad es que en ambos casos el deseo principal (perder peso) se ha cumplido.

Vamos a analizar esa pérdida de peso:

Seguramente en la mayoría de los casos habrán bajado esas tallas de pantalón que querían, pero sin embargo seguirán viéndose tripa y además todo su cuerpo estará blando, apenas sin tono muscular. Es decir, vestidos estarán contentos pero desnudos no.

En el momento que elegimos dejar de comer para perder peso, estamos cometiendo un gran error.  Primero porque nos desvían por completo de una dieta saludable y segundo porque posteriormente nos lleva a experimentar la famosa dieta yo-yo. Es decir, en el momento que nos hartamos de no comer y volvemos a dar carta blanca a nuestras ganas de comer de nuevo, recuperamos muy rápidamente el doble de los kilos perdidos.

Es obvio que puedo elegir perder peso y hacerlo de ese modo. Es más rápido inicialmente, pero posteriormente será perjudicial y poco saludable.

Así que debemos entender que no es lo mismo perder peso que perder grasa.

Ahí van 3 breves consejos:

  1. Antes de nada, cuando elijas tu objetivo, elije entre estas opciones: ¿quiero perder peso o grasa?
  2. Cuando quieras perder varios kilos, ponte en manos de un profesional.
  3. No tengas prisa, pero se constante.

Sin motivación no hay camino!

Nuestra salud debe ser nuestra principal motivación

 

Escrito por : Eva Cortiella // Cofounder Crossfit La Nau // Competidora internacional de Crossfit.


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